Vidrieros

Sabe a fresas silvestres mi tierruca,
a besos virginales de doncella,
sabe a beso de madre que amamanta
sabe a infancia feliz, sabe a grosella.

¡Dios mío! Y como sabe mi tierruca
al beso de la aurora transparente,
al beso del rocío a la campiña,
al saludo fraterno de sus gentes,

Sabe a sublimes notas que en la noche
Trenza el cierzo al silbar sus melodías,
Sabe al sudor honrado de sus hombres
Con que riegan sus campos cada día.

Sabe a pan amasado en las horneras
por amorosas manos de una madre,
sabe a sonoras risas infantiles
cuando llega el silencio de la tarde.

Como sabe a las migas pastoriles
que de efluvios llenaban la majada,
sabe a beso fugaz de quinceañera,
a caricias de ronda y enramada.

Sabe mi tierra a yunque y a martillo,
a centeno amasado y a guadaña,
sabe a canto de iglesia y oraciones,
a viejo campanario y su espadaña.

Sabe a flores silvestres que el rocío
besa con suavidad en la alborada,
a místico requiebro que en la noche
un imberbe zagal hace a su amada.

Sabe mi tierra a paz y bienvenida,
se asoma a los ojos de sus gentes,
sabe mi tierra a novia sin mancilla,
sabe mi tierra a amor, amor caliente.

A esto sabe mi tierra, a pan caliente,
a manantial de amor, a mano abierta,
a silencios que gritan soledades,
a fraternal abrazo, abierta puerta.

A esto sabe mi tierra, a hierba buena,
sabe a brisa y a sol, sabe a caricia,
a la dulce caricia de la abuela,
a furtiva sonrisa de novicia.

A esto sabe mi tierra, a luz y viento,
a libertad que trinan ruiseñores,
a manantial fecundo, inmaculado,
a canción de abnegado labradores.

Marcos Concejero, El Minero, El sabor de mi terruca (1988)

Imagen de Vidrieros en los años 80

Vidrieros (años '80)

Vidrieros se sitúa a una altitud de 1.351 metros en el margen derecho del río Carrión y a los píes del pico Curavacas (2.525 m.).

Latitud: 41º 56’ 35’’

Longitud: 4º 39’ 43’’

A 25 Km. se encuentra Cervera de Pisuerga, y a 39 Km. Guardo, por la conocida Ruta de los Pantanos.

El nombre de Vidrieros podría tener su origen, según José Carlos Martínez Mancebo1, en la raíz latina vidre, cuyo significado es “agua”, por lo tanto Vidrieros sería “lugar de abundantes aguas” algo que a primera vista es evidente. No solo encontramos el río Carrión, sino también numerosos arroyos y fuentes como el río de Cabriles, Riachino, Valdenievas, Hormigal, Robijas, Resollas o la Fuente de la Majá del Carnero.

La historia de Vidrieros

La primera población que se estableció en Fuentes Carrionas fueron los tamáricos o camáricos, tribus que pertenecieron a la antigua Cantabria hasta su desaparición cuando fueron conquistados por el imperio romano en el año 19 a.C. Un grupo del ejército imperial penetró en la zona por el valle de Pineda, tras la victoria se construyeron diferentes vías de comunicación. Lo único que en la actualidad queda de esa época es el puente Tebro o Teblo derruido casi en su totalidad excluyendo dos columnas de piedra a las orillas del río Carrión. Aunque la procedencia del puente no puede ser atestiguada con total seguridad, algunos investigadores han indicado que podría pertenecer a la época medieval.

Según Martínez Mancebo2 los primeros textos históricos que certifican la existencia de asentamientos humanos en la zona están fechado en los siglos VIII y IX. Debido al aislamiento de la región es posible que la población no sufriera modificaciones ni en la forma de vida, actividades económica, tradiciones y organización social. Una vez que los musulmanes entraron en la península la región pasó a estar controlada por el reino astur-leonés. Existe documentos que acreditan la existencia de una población en la zona en los siglos X y XI.

El cristianismo iba cobrando importancia en el terreno y las autoridades eclesiásticas comenzaron a controlar los diferentes asentamientos, las tierras se las entregaban a los campesinos a cambio de diferentes impuestos, rentas o tributos. El poderoso monasterio de San Zoilo, en Carrión de los Condes, llegó a tener la propiedad de los pastizales de los puertos de Vidrieros3.

En el siglo XIV La Lastra, Triollo y Vidrieros pertenecían a la división administrativa de la Corona de Castilla de la Merindad de Liébana-Pernía que se extendía entre las actuales provincias de Cantabria y Palencia. Se reconocía en la misma cuatro villas: Cervera, La Lastra, Salinas y Cervera, los 40 pueblos restantes eran lugares que dependían jurisdiccionalmente de Cervera. Triollo y Vidrieros tendrán dependencia señorial.

Imagen de la iglesia de San Martín

Iglesia de San Martín

En el siglo XIII se construyó en Vidrieros la iglesia dedicada a San Martín. La portada de la entrada conserva caracteres góticos pero con reminiscencias románicas. En el interior de la misma se encontraba una buena talla de San Roque del siglo XVI y una imagen de la Virgen, la Inmaculada concepción, de la misma época.

Imagen de las ruinas

Restos del antiguo barrio

Pero, había además una ermita, que daba nombre al asentamiento que se formo a su alrededor: el de la Ermita Vieja, también era conocido como San Lorenzo. En la actualidad aún se pueden ver los restos del antiguo barrio.

A un kilómetro del actual núcleo urbano se encontraba Vallejón de Barrio, otro asentamiento. Los habitantes de Vallejón de Barrio acudían todos los domingos a la misa que se celebraba en la ermita vieja.

Donde se halla la iglesia nueva, donde se realiza el culto en la actualidad, justo a la entrada del pueblo, antes era la ermita de San Roque, donde se rezaba el rosario y se impartía las clases de catequesis. En ella se encontraba la figura de la virgen del Rosario tallada en el siglo XVI. En primavera todas las mozas del pueblo ofrecían a la virgen lirones entonando cada una de ellas un poema diferente:

Imagen de la Virgen

Virgen del Rosario (siglo XVI)

En el castillo de Topacio
tengan todos su mansión,
para mí el mejor palacio
es tu hermoso corazón.
¡Viva María!

A partir del siglo XVII Triollo y Vidrieros se convierten en pueblos independientes administrativamente.

En el año 1750, el marqués de Ensenada le propone al rey Fernando VI la realización de un catastro donde se averiguará en cada uno de los lugares que formaban parte de la Corona de Castilla su número de habitantes, propiedades, edificios, ganados, rentas, ingresos, etc. La idea era establecer una contribución única. Las autoridades locales, acompañados por un escribano, iba pueblo por pueblo anotando su nombre, sus límites y jurisdicción, las fuentes de ingresos, las viviendas, los campos, los ganados, el comercio, la industria y el número de contribuyentes. Las personas encargadas de realizar el catastro en Vidrieros fueron Juan Concejero e Isidro Luengo que certificaron que la población pertenecía a la jurisdicción de Cervera y al señorío del conde de Siruela, condado creado en el año 1470 por el rey Enrique IV de Castilla, que en el siglo XIX pasó a la casa de Alba (en la actualidad ese título lo ostenta Jacobo Fizt-James Stuart y Martínez de Irujo).

A comienzos del siglo XX se comenzó la construcción del pantano de Camporredondo, este hecho supuso una nueva oportunidad laboral para los habitantes de Vidrieros. El 4 de agosto de 1930 se inauguró el pantano, primero llamado príncipe Alfonso.

Durante la guerra civil no hubo en esta zona grandes acciones bélicas. Según Martínez Mancebo los accesos hacia Cantabria por Pineda estaban vigilados para controlar el paso de personas de una a otra zona. Una vez que Santander cayó en manos de los rebeldes en 1936 el frente en Palencia desapareció. Sin embargo, si se produjeron algunas detenciones como la de Pedro Concejero. Tras la guerra los falangistas realizaban varios registros y se apostaban en el acceso del pueblo para vigilar quien entraba y salía del mismo.

Actividad económica

La actividad económica principal de Vidrieros siempre fue la ganadería, ya que sus terrenos son todos de alta montaña las propiedades agrícolas son nulas. Aparte de la ganadería, en el Catastro de Ensenada se cita que el pueblo contaba con tres molinos harineros.

Molino de Vidrieros

Molino de Vidrieros

En el Molino que se encuentra junto al puente de Vidrieros se molía centeno y trigo. El molino se repartía por turnos entre todos los habitantes del pueblo. En ocasiones también venían gente de otros pueblos como de Santibáñez de Resoba o Triollo a moler en el molino.

Además, algunos vecinos tenían una pisa de lino donde desarrollaban diferentes tejidos para conseguir prendas de abrigo como mantas. Esa pisa, posteriormente se utilizará para hacer “la hoja” que serviría como alimento para las ovejas en invierno, consistía en prensar hojas verdes. “La hoja” también se utilizaba para atizar la leña.

El ganado pastaba durante los meses con clima más favorable en los terrenos comunales de La Lastra, Triollo y Vidrieros, siendo cuidados mediante turnos o vecerías entre los propietarios. Los pastos sobrantes se arrendaban a los ganaderos trashumantes propietarios de ovejas merinas. En Vidrieros, hacia el año 1800 tenían espacio para 40.000 cabezas de ganado. Los últimos rebaños trashumantes fueron unas 500 ovejas que pastaron en Cabriles y Valdenievas en los años setenta.

Vecinos de Vidrieros segando las tierras (Años 70)

Vecinos de Vidrieros segando las tierras (Años 70)

Los bailes y las fiestas

Tal y como narra Marcos Concejero “El Minero” frecuentemente se realizaban en Vidrieros bailes que estaban amenizados por el tambor y la pandereta. El baile solía durar entre una hora y dos horas, y era siempre necesario estar en posesión de la licencia del alcalde. Se realizaba en la “casa del toro” todos los domingos hasta las doce, en días especiales como Nochebuena o Navidad se prolongaba hasta la una. En la sala donde se celebraba siempre estaban sentadas las madres vigilando a sus hijos, algunos padres iban también.

Los mozos del pueblo también salían a la ronda, se trataba de situarse debajo de la ventana de la moza para declararle su amor. Varias son las coplas que se cantaban para este menester:

señor alcalde, le pido
licencia para rondar
a mi novia en la ventana
seguido voy a empezar

Si la muchacha encontraba de su agrado a su pretendiente le dejaba continuar hablando sin interrumpirle, pero, si por el contrario el suplicante no lograba atraer a la chica, esta le lanzaba toda clase de agravios y ofensas, cuando esto ocurría los mozos cantaban versos como los siguientes:

Asómate a la ventana
cara de sardina frita
que eres capaz de asustar
a las animas benditas

Todos los años el día de Santiago se celebraba La Borrega una fiesta en la que participaba todo el pueblo. El día 25 de julio los vecinos se reunían en la bolera del pueblo y sacrificaban una o tres ovejas que habían sido donadas por los pastores de los puertos y eran cocinadas para todos. Era un día de gran júbilo y normalmente la juventud aprovechaba para realizar varias trastadas: iban a ordeñar las vacas sin permiso y robaban la leche. Después, hacían chocolatada para todos. Marcos Concejero4 cuenta el origen de esta fiesta: cuando el apóstol Santiago se dirigía hacia Compostela, su corcel a la altura del río Carrión se desbocó hasta llegar al Curavacas, dio a parar el apóstol a la Majada de Piedrahita donde se acercó a un chozo y pidió posada, el pastor le ofreció, sin saber quien era él, una abundante cena y un lecho lleno de pulgas, que era el único que tenía. A la mañana siguiente, el apóstol se descubrió ante el pastor este muy alarmado y preocupado se disculpó por las pulgas y en desagravio le ofreció al Santo que todos años les daría a los vecinos de Vidrieros una o dos de las mejores ovejas, para sacrificarlas en su honor.

El 13 de julio se celebraba la fiesta de Campoluengo. Por la mañana todo el pueblo segaba la finca Campoluengo. Las mujeres subían la comida en cestas y comía todo el pueblo juntos. En ocasiones también venían los de Santibáñez de Resoba. Por la tarde se celebraba el baile.

Gamones

Gamones

En el día de Gamoneras también se celebraba una fiesta, era el día que se iba a por gamones, una planta herbácea que se utilizaba para dar de comer a los cerdos. Según se venía de la recolección se hacía baile.

El 15 de agosto era el día Nuestra Señora y al día siguiente el de San Roque, patrón del pueblo. Por la mañana se celebraba una solemne misa, tras la cual se sacaba al santo o a la virgen en procesión.

Muchos son los cánticos que se cantaban durante estas fiestas. Martínez Mancebo recoge el siguiente5:

Una mañana en Cabriles
una chica fue a regar
metió el pie en una presa
¡cómo no se iba a mojar!
Y después de haber regado,
un chaval de allí salió,
la llamaba zalamera
como experto cazador.
Tápame, tápame, que tengo frío
¡cómo quieres que te tape
si no soy tu marido!

El día 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción los mozos de Triollo bajaban a Vidrieros a cenar por las casas y después acudían al baile. El día de Santa Águeda, el 5 de febrero, ocurría al revés, los muchachos de Vidrieros subían a Triollo.

El día de Reyes, durante los años setenta, el maestro D. Pedro invitaba a café, nueces y manzanas a todos los chavales en el bar del pueblo. Era el aguinaldo. En nochebuena comenzaban a pedirlo casa por casa y los vecinos iban dándoles de comer.

La rivalidad entre muchachos también estaba presente. Cuando un mozo de otro pueblo se iba a casar con una de Vidrieros tenía que pagar a los jóvenes una prenda por ello, normalmente era una combinada en la cantina. Cuando se negaban, según cuenta Luis Moreno Martín6 se les hacían perrerías como tirarles al pilón, quemarle la chaqueta o robarle por unas horas el automóvil.

La de Vidrieros siempre han tenido enfrentamientos con los de Santibáñez de Resoba, ya que, estos últimos tenían algunas tierras en el pueblo, como las de Ríochino, Victoria Martín Pérez7 cuenta que un día cuando vinieron, algunos jóvenes de Vidrieros les atacaron y les robaron. En otras ocasiones, la rivalidad quedaba patente con los de La Lastra debido a que también algunas tierras pertenecían a familias de ese pueblo.

En la actualidad, hay censadas en La Lastra, Triollo y Vidrieros un total de 34 hogares.

Vidrieros años '70

Vidrieros (años '70)

Vidrieros en la actualidad

Vidrieros en la actualidad


NOTAS

  1. MARTÍNEZ MANCEBO, José Carlos: La cuna del Carrión: una aportación histórica y costumbrista de La Lastra, Triollo y Vidrieros, en Colección de Historia Montaña Palentina, nº 4, Aruz Ediciones, Palencia, 2010, pp. Volver
  2. Op. Cit. , p. 171. Volver
  3. Op. Cit. , p. 172. Volver
  4. CONCEJERO, Marcos (1976): Viajemos por nuestros pueblos, Revista El Roble, nº 9, Guardo. Volver
  5. Op. Cit. , p. 243. Volver
  6. Testimonio de Luis Moreno Martín obtenido en su domicilio el 5 de octubre de 2010. Volver
  7. Testimonio de Victoria Martín Pérez obtenido en su domicilio el 7 de octubre de 2010. Volver

BIBLIOGRAFÍA

  • ALCALDE CRESPO, Gonzalo (1982): La montaña palentina. Tomo IV: Fuentes Carrionas y la Peña, Colección la Montaña Palentina, Estudio del equipo de Investigaciones speleo-etnográficas, Obra socio-cultural de la Caja de Ahorros y Préstamos de Palencia, Palencia.
  • - (2001): Guardo – Cervera, ediciones Cálamo, Palencia.
  • CONCEJERO, Marcos, El Minero (1976): Viajemos por nuestros pueblos, Revista El Roble, nº 9, Guardo.
  • - (1988): El sabor de mi Tierruca.
  • ISLA, Piedad y G. SICILIA, Antonio (1988): Reserva Nacional de “Fuentes Carrionas” y Cervera del río Pisuerga (Palencia), Ediciones Sicilia, Zaragoza.
  • LÓPEZ FILIO, Carlos (2004): El Alto Carrión. Turismo Rural en el Parque Natural de Fuentes Carrionas, Editur editores y consultores, Madrid.
  • MARTÍNEZ MANCEBO, José Carlos (2010): La cuna del Carrión: una aportación histórica y costumbrista de La Lastra, Triollo y Vidrieros, en Colección de Historia Montaña Palentina, nº 4, Aruz Ediciones, Palencia.
  • Testimonios
  • Victoria Martín Pérez (7 de octubre de 2010): nacida el 22 de abril de 1931 en Vidrieros. En el año 1982 tras la muerte de su marido se traslada a Madrid. Todos los veranos pasa las vacaciones en Vidrieros.
  • Luis Moreno Martín (5 de octubre de 2010): nacido el 13 de julio de 1955 en Vidrieros, hijo de Victoria Martín Pérez y Adolfo Moreno Calle.

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